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Friday, May 06, 2011

ESQUEMA HISTÓRICO DE LA EVOLUCIÓN URBANA DE FERREÑAFE*/ Armando Arteaga

ESQUEMA HISTÓRICO DE LA EVOLUCIÓN URBANA DE FERREÑAFE*

Por Armando Arteaga

Las primeras noticias del pueblo de Ferreñafe los anuncian los cronistas.


Las primeras noticias del pueblo de Ferreñafe los anuncian los cronistas, entre ellos Pedro Cieza de León, quien habló de un pueblo situado entre los cerros “Colorado” y “”Chaparrí”, donde existió un extenso valle cultivado con sistema de acequias y canales de regadío, que aún perduran. El Canal Taymi es uno de estos canales construidos en el auge de la revolución hidráulica de los mochicas.

La unidad de pueblos aledaños como Pampa Grande, Collique y Sipán conformaría una de las poblaciones más grandes de la costa peruana, según Paul Kosok. De este esplendoroso pasado quedan las ruinas arqueológicas de la antigua ciudad de “Ferreñafe viejo” que probablemente estuvo relacionado a Cinto.


Iglesia de Santa Lucía.

Cieza de León en 1547 siguió el Camino Inca por la costa, y dice: “De este valle se va al de Túcume, que es grande y vistoso lleno de flores y dan muestra de edificios que tiene, aunque arruinados…”, agrega “más adelante está otro valle”, refiriéndose al de Cinto: “de este valle se llega al de Collique, lugar donde corre un río que lleva el nombre del mismo valle, que no se puede pasar, sólo cuando las lluvias son escasas”.

El antiguo Ferreñafe fue parte de la civilización Mochica, anterior a Chimú. Las ruinas arqueológicas de Ferreñafe viejo o Firruñap, parecen ser antiquísimas, no parece ser obra de Huayna Capac como algunos sostienen, y se supone que fue un centro de adoración o ciudad religiosa, y fue destruida por lluvias torrenciales que en algún momento dejó en escombros sus casas de adobe, quincha y madera. Podría haber sido desbastado este asentamiento por acción del Fenómeno del Niño.

La arquitectura de esta Iglesia de Santa Lucía es de un estilo peculiar, es un barroco colonial, con arbotantes góticos.


A la llegada de los incas sobre Lambayeque y Ferreñafe se desarrolló el sistema de “mitimaes” trasladando en masa a otros lugares del territorio poblaciones enteras cambiando la organización espacial. A la llegada de los españoles, para dominar a los insurgentes naturales, se redistribuyó las tierras agrícolas, así como se disturbó los grupos étnicos de la zona.

Ferreñafe, según consta en documento de Archivo de Indias, fue otorgada como encomienda a Juan Osorno el 2 de Febrero de 1536. Este acontecimiento de consolidación poblacional resulta todavía discutible, y se acostumbra como fecha de fundación del asentamiento la toma de posición el 13 de Diciembre de 1550, teniendo como patrona a “Santa Lucía de Sirocusa”.


La actual ciudad de Ferreñafe tiene un trazo urbano de tipo español.

La actual ciudad de Ferreñafe tiene un trazo urbano de tipo español, se buscó un lugar céntrico para la Plaza de Armas y se eligió a los costados un terreno para la Iglesia y otro para el Cabildo o Ayuntamiento. El proceso de urbanización se hizo de manera paulatina.

Ya en 1552, se tiene noticias por José Manuel Tejada de la existencia de la Iglesia de Santa Lucía, o sea, a dos años de fundado el pueblo. La construcción de la Iglesia se concluyó en 1684, yal cura Bernabé de Alcóser y Valdiviezo: le ocupó la terminación de la fábrica del edificio, así como la organización y fomento de la nueva agricultura: las primeras plantaciones de arroz y otras plantas de origen europeo.

El proceso de urbanización se hizo de manera paulatina.


La arquitectura de esta Iglesia de Santa Lucía es de un estilo peculiar, es un barroco colonial, con arbotantes góticos, y diversos elementos arquitectónicos que le dan una característica especial y “mestiza” en el acerbo de la tesis de Emilo Harth-terré acerca de “El mestizaje de los primeros años de la fundación de Lima” y “Las figuras parlantes de la arquitectura mestiza arequipeña”, salvando la distancia del acerbo rural en el imaginario constructivo de Ferreñafe, donde predomina el material del barro y la caña, es decir: el uso del adobe, la quincha y la cal. La fábrica de la Iglesia de Santa Lucía es de ladrillo, yeso y grandes adobes, con techos de madera. Las cúpulas de las torres han ido variando formalmente de piramidales a semiesféricas. El material de la puerta es de madera de algarrobo, de carpintería colonial.


Arquitectura domestica costeña de gran nivel.

En la época de dominio español Santa Lucía de Ferreñafe ocupó un lugar prominente en el Corregimiento, después de Zaña y Lambayeque, fue una ciudad importante. A consecuencia de los fenómenos pluviales que siempre destruyeron la ciudad y sus sembríos, esta población padeció “gran mortandad de los naturales del valle de Lambayeque”. Por los documentos del Hospital de Indígenas sabemos que hubo siempre en Ferreñafe una constante migración, un abandono de pueblos aledaños, que por épocas despoblaban estos valles. En Mochumí, el cura Vitores de Velazco, hizo sembrar chacras de maíz y concertó matrimonios de los naturales, donando a cada matrimonio víveres, tierras, animales de corral para que trabajaran y no se despoblara la parroquia.


El Portal Mesones Muro.


En la Época Republicana, Ferreñafe pasa también por el transe de la vaivenes políticos de la nueva forma de vida; los ferreñafanos se dividían en grupos y bandos que representaban los intereses locales y del centralismo económico.

Este pueblo eminentemente agrario, padeció la desproporción y la desigualdad de la posesión de tierras y la distribución de aguas.

Los pobladores de la campiña, día a día, migraron a la zona urbana. En el censo de 1961, la provincia de Ferreñafe tenía una población total de 37,827 habitantes, repartidos entre 7,523 hombres y 18,064 mujeres. La capital de la provincia de Santa Lucía de Ferreñafe ostentaba una población de 14,537 habitantes repartidos entre 7,523 hombres y 7,014 mujeres.

La tipología de las viviendas de Ferreñafe es de uno o de dos niveles y siguen una disposición de un corredor interno que comunica la sala, el comedor, los dormitorios y los baños.


El minifundio, la pequeña parcela, no produjo lo suficiente, ni abasteció el consumo, saltando esta población a las ciudades más grandes y cercanas: Chiclayo y Lambayeque, ávidos de enrolarse en talleres para aprender un oficio artesanal o cualquier otro medio de vida. El latifundio, por otra parte, estimuló el monocultivo del arroz, empujando al colono al simple mercantilismo.

Estos dos factores definieron el proceso de colonización de Ferreñafe, los últimos treinta años. La migración del poblador serrano, que baja de Incahuasi, Cañaris y Chota; en búsqueda de los mismos fines de los que emigraron a Chiclayo o a Lima, apareciendo nuevos asentamientos poblacionales o hinterland periféricos que han ido rodeando la ciudad de Ferreñafe.

La tipología de las viviendas de Ferreñafe es de uno o de dos niveles y siguen una disposición de un corredor interno que comunica la sala, el comedor, los dormitorios y los baños. Se iluminan estas habitaciones por teatinas, con techos semi-inclinados hechos de barro y caña para las ocasionales lluvias, con un sistema de canales la evacuación que va hacia gárgolas de cerámica o caña que es el “leid-motiv” arquitectónico de las fachadas. Algunas casas de dos niveles ostentan portales con balcones, con ventanas grandes de madera para sofocar el calor norteño.


*Conferencia dictada en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Particular de Chiclayo, el 18 de Setiembre de 1986.




Corte transversal de la Iglesia de Santa Lucia.